La arandela plana chapista se utiliza para distribuir la presión de tornillos o tuercas en chapa o láminas metálicas finas, evitando que se deformen o se dañen durante el apriete. Garantiza una fijación segura y uniforme en superficies delicadas.
Es ideal para trabajos de carrocería, estructuras metálicas ligeras, herrería y mantenimiento, donde se requiere protección de la superficie y resistencia en la unión.